Hoy día 8 de Marzo, se celebra el día internacional de la mujer, cosa que puede parecer algo clasista en la sociedad dónde vivimos, ya que no tenemos porque celebrar un día de la mujer trabajadora cuando no es más meritorio que nosotras trabajemos, a que lo haban los hombres.
Lo que no debo ni quiero olvidar, es la multitud de casos en los que una mujer está sometida a la sociedad solo por el hecho de haber nacido niña, es escalofriante lo que está pasando en muchos países.
La mujer africana que vive en la aldea es considerada casi siempre como un objeto de trabajo. Su jornada se inicia al amanecer para ir a trabajar a los campos y vuelven al atardecer. Pero ocupadas en sus cocinas, dedicadas a las tareas domesticas y, especialmente, criando hijos, las mujeres juegan un papel muy importante en la economía. Trabajan más que los hombres pero cobran mucho menos. Llevan sobre sus hombros el 53% de la carga total de trabajo, remunerado y no remunerado. Como media trabajan 56 horas semanales, mientras que los hombres solo trabajan unas 42.
La maternidad de la mujer africana es un elemento de estabilidad del matrimonio y de la familia. Para los africanos la familia viene a ser el ambiente natural donde las personas nacen, viven y reciben la necesaria protección y seguridad.
La presencia de los hijos es de primordial esperanza. Todas las familias africanas desean tener el mayor número posible de hijos, ya que representan la principal fuente de riqueza y el único modo de garantizar el clan.
Existen pueblos en el mundo para los que el amor y la seducción tienen otros códigos, otros ritos, otras exigencias. Sorprendentes, distintos y a veces salvajes, guardan, sin embargo, atávicos paralelismos con nuestra civilizada sociedad. Lo único que cambia con el lugar, las sociedades, es el canon.
Otras valoraciones de lo bello resultan más complicadas, y tienen casi siempre un carácter mágico-ritual. Las colecciones de tatuajes y cicatrices que en muchos pueblos africanos adornan con gran filigrana los cuerpos de sus jóvenes, están íntimamente relacionados con los distintos ritos de iniciación que convierten a los adolescentes en adultos
Siempre tienen tiempo para lucir sus mejores vestidos y realizar peinados de gran fantasía. Su gran sentido de la elegancia difícilmente se podrá encontrar en otra parte del mundo. Sus medios son escasos, pero su imaginación resplandece por todas partes. Los vestidos, los adornos y su modo de pintarse cambian siempre según sea su religión o la tribu a que pertenecen.
La escuela de mujeres es un gineceo donde desde hace siglos las mujeres se transmiten un terrible saber: el del njongal jigeen, la ablación. África es uno de los puntos donde pervive la mutilación genital femenina que afecta entre 80 y 114 millones de mujeres y niñas.
Suele practicarse en niñas de entre 4 y 10 años. Habitualmente la realiza una partera tradicional o una anciana experimentada de la aldea. Dos conceptos importantes son: CLITORIDECTOMIA, extirpación cruenta del clítoris; y INFIBULACION, cosido y cerramiento casi total de los labios mayor y menor con diversos materiales (fibras vegetales, alambre, hilo de pescar… ).
Podemos diferenciar 3 formas básicas de intervención:
1.”Circuncisión SUNNA”, escisión del prepucio clitoral y de la punta del clitorix.
2.”Escisión Clitoridectomia”, extirpación del clítoris y parte o todos los labios. 3.”infibulación”, o “circuncisión faraónica”, extirpación del clítoris, labios , parte del útero y cosido de parte de la vagina.
Antes de la ceremonia, los ancianos del clan se reúnen para seleccionar a las candidatas, la madrina y la fecha. El día fijado, se ata a la chica para que no se mueva, se pronuncia una breve oración y se realiza la intervención. La joven debe guardar silencio para no deshonrar a la familia. Luego, la herida se cubre con una cataplasma de plantas medicinales para contener la hemorragia y ayudar a la cicatrización.
Las justificaciones que argumentan para mantener esta práctica en vigor son:
1. Sociales: Castidad. Hacer deseable a la mujer. Tradición.
2.Religión: La religión lo exige.
3.Psicologicas: hacer dulces y sumisas a las mujeres. Preservar el buen juicio.
4.Espirituales: Cuando el ser nace es andrógeno, por lo que hay que diferenciar al hombre de la mujer.
5.Medicas: Evitar que el clítoris crezca a un tamaño anormal. Proteger al bebe. Proteger al esposo. Disminuir las secreciones vaginales indeseables. Hacer fértil a la mujer.
La mayoría de las veces se realiza en las peores condiciones medicas y sin anestesia, con un cuchillo o una hoja de afeitar y a veces con un pedazo de vidrio. Por otra parte, las jóvenes no pueden llorar ni gritar porque si lo hicieses se convertirían en la vergüenza de la familia. Además, suelen producirse graves hemorragias e infecciones.
Todo ello fruto de desinformación, supersticiones y dominación masculina.
La OMS considera que la erradicación depende, en buena medida, de las mujeres de la sociedad en la que se practica. Pero esta sucediendo un fenómeno curioso y es que la mujer esta adoptando estas mutilaciones como algo “normal” y como forma de ser socialmente reconocida y aceptada, además de como un hecho que las hace deseables a los ojos de los hombres.
Las consecuencias a largo plazo de esta mutilación van desde problemas menstruales, quistes e infecciones crónicas de la pelvis hasta la infertilidad.. Psicológicamente, la ablación provoca estados de ansiedad, depresión y ataques de pánico.
